En nuestro post anterior nos referimos a los abrigos militares, y de cómo una actividad en principio tan contraria a la moda puede tener influencia en ella. Pues bien, el tema de hoy es algo bastante similar. Vamos a hablar de abrigos de camuflaje. Lo que en un principio fue monopolio de las fuerzas armadas en plena actividad bélica se ha ido transfiriendo a la moda de una forma cada vez más acentuada. Cuando hablamos en términos de moda, podemos decir sin temor a equivocarnos que el camuflaje no es una tendencia en sí misma, sino una especie de diseño, como lo pueden ser las flores, las rayas o los cuadros. Tal es el uso generalizado que se le ha dado a este tipo de mezcla de colores.
El camuflaje como motivo en las prendas de vestir fue al comienzo una tendencia totalmente masculina. Un poco por reminiscencias o deseos de incorporar la vida militar en el ámbito civil; ha sido incluso uno de las prendas favoritas de ciertos colectivos, como los skin, por ejemplo, o grupos más o menos relacionados. No obstante, el camuflaje no tiene por qué ser estigmatizado ni asociado sólo con un grupo de personas. De hecho, en la moda de playa y de skaters, los bermudas de camuflaje han causado furor.
La moda femenina no podía dejar de utilizar esta combinación de colores. Ciertamente, los abrigos de camuflaje femeninos combinan muy bien sobre vestidos unicolores, especialmente si son blancos, como vemos en una de las fotos de este post.

